Festival Viña Rock 2008

El Viña Rock vuelve a Villarrobledo con mas fuerza que nunca

 
Albacete.- Ni los más viejos del lugar ni los organizadores daban crédito, cerca de 70.000 personas asistieron al festival Viña Rock de vuelta a Villarrobledo. Los residentes en el pueblo albaceteño aseguraban que jamás habían visto tantos coches aparcados por los alrededores del pueblo ni tal campamento montado dentro del terreno habilitado para ello que superaba las 200 hectáreas, sin contar los parques cercanos al recinto que no fueron habilitados pero que se ocuparon igualmente.
 
Público del ViñaEn eventos de esta envergadura, la organización merece una mención aparte. En este caso para felicitarla. Hay que tener en cuenta que dotar de suministro de agua, ducha y cuidados médicos, entre otros servicios, a cerca de 90.000 personas como público, más la cantidad de gente que acude sin entrada, para tres días, es imposible. Sin embargo, las duchas, con las que se recaudaron cerca de 20.000 euros para ONG, los puntos de agua, las barras y los horarios hacen del Viña Rock de este año un éxito de organización y respeto. Pero los pequeños incidentes son algo propio en este tipo de festivales, como las colas de espera para las duchas o puntos de agua y el reventón de una de las tuberías de aguas fecales, que inundó algunas tiendas para desgracia de sus huéspedes, o las aglomeraciones a la salida del recinto.
 

Pulseras en el Viña

La adquisición de la pulsera para acceder al recinto fue otro de los logros de la organización, ya que gracias a la entrada escalonada de la gente y a la multitud de puertas habilitadas para ello, se accedía al espacio de arte nativo sin mayor complicación. Sólo las taquillas para los residentes en Villarrobledo tenían una cola superior a los 20 minutos.
 
Otra de las objeciones que se pueden destacar del festival, según quejas de los propios asistentes, era el hedor que emanaba de los baños, asqueroso sí, pero inevitable al tenerlos tan cerca de la zona de acampada, y el desconocimiento por parte del personal de la situación exacta del hospital de campaña y otros puntos de interés como cajeros o tabaco.
 
Más sorprendente es si cabe, como las casas vecinas al recinto ferial se vuelcan con el evento montando bares, barras y cocinas en sus casas para satisfacer las necesidades básicas de los festivaleros y por qué no enriquecerse el bolsillo. Los bares de este tipo se contaban por decenas, al igual que las ventas ambulantes de hielo, bocatas y artesanía. Sirva como ejemplo más destacable un cartel en la puerta de una casa baja, blanca como la cal, típica manchega que expone 'Ducha caliente 3 euros'.
 
La ExcepciónPero el verdadero éxito de la organización, es la puntualidad horaria de los conciertos. Con tal cantidad de grupos, no dejan más que una hora para la actuación y montaje, pero fueron tremendamente puntuales. Aunque con grupos como El Bicho se pasaron de hora y tuvieron que cortarle la actuación por respeto al público y a los asistentes. De hecho, El Bicho fue una de las pocas decepciones del Festival. Su mezcla de música, mestizaje y su puesta en escena hacen que de este grupo afincado en la provincia de Guadalajara, se espere mucho más, sin embargo, se cumple el tópico de que se disfruta mejor en conciertos más minoritarios. No supo llevarse al público a su terreno, cansándolo con canciones poco animadas, demasiada habladuría entre canción y canción y ni la aparición sorprendente de Bebe junto a ellos en el escenario les salvo del apagón por excederse en el tiempo.
 
El cartel con 90 grupos hizo de este Viña Rock, el más largo de la historia con 36 horas de música ininterrumpida, de 16.30 horas a 04.30 horas de jueves a sábado. Los grupos tocaban en diferentes escenarios, cuatro en total. Por una lado, al fondo del recinto a la izquierda y dando la espalda al resto de escenarios, Babilonia. Tablao por el cual pasaron los mejores exponentes de la cultura hip hop en nuestro país, y algún invitado de excepción como B Real de Cypress Hill o Le Peuple de l ´herbe. Por este lugar pasearon su talento indiscutible Arma Blanca, Nach, El Chojín, La Excepción, Violadores del Verso o Morodo. Todos ellos con una visión propia de este movimiento socio-músico-cultural.
 
HamletPor otro lado, se encontraba el escenario Metalmorfosis. Situado a la derecha del recinto y separado de la pista central por una carpa, donde quedaron encuadrados grupos de metal y de sonido muy contundente. De hecho otra de las quejas oídas entre el público era que el sonido de Metalmorfosis, se solapaba con el de los escenarios Naranja y Villarobledo.
Por Metalmorfosis desfilaron grupos de la talla de Hamlet, que cerró el festival el sábado y que cumplía 15 años desde su nacimiento, así como, Berri Txarrak, Skizzo, Su Ta Gar y auténticos clásicos del metal nacional como Sepultura, Narco, Baron Rojo o Koma. El toque internacional corrió de la cuenta de grupos como los mejicanos Brujería, con un sonido y unas letras tremendamente rotundas, o Ill Niño.
 
En la pista central, rodeada por carpas y barras, se encontraban los otros dos escenarios, Villarrobledo y Naranja. En estos se alternaban horarios y grupos de distintos tipos musicales. Desde Iratxo hasta Porretas o Siniestro total.
 
El escenario Villarrobledo era el lugar reservado para los grandes del rock español. Barricada reventó con su directo y sus clásicos temas como "Víctima" o "Balas blancas" y cerró su actuación con "Blanco y negro". Marea (un grupo poco visto en festivales) completó una actuación muy viva y animada. Los Suaves se llevaron una de las grandes ovaciones del festival, pese a su larga trayectoria y la voz cascada de Yosi, los continuos bises y la agilidad un tanto peculiar de los miembros del grupo llenaron de bailes, saltos y empujones la pista central. De todos ellos, Rosendo hizo una actuación más suave, recorrió su trayectoria y tocó sus éxitos pero sin ser capaz de ganarse a un público de tanta variedad de gustos musicales.
 
También desfilaron nBarricadauevas corrientes del rock and roll español o pop rock, como los cántabros de La Fuga, los alcarreños de Despistaos o Sínkope. Mención especial merece el directo de Soziedad Alkoholika, una vez subidos en escena, por los altavoces solo se oía el hilo musical de cambio de escenario, mientras los vascos ya habían comenzado su actuación. S.A. es uno de los grupos más reclamados en estos festivales, su dificultad para tocar en ciertos lugares como consecuencia de los problemas con la justicia a causa de sus letras a favor de la autodeterminación, o lo que es lo mismo una "criminalización" según los componentes del grupo, hacen que verles sea casi un suplicio para sus seguidores. Tras unos minutos de tensión entre el público, éste empezó a impacientarse y a corear consignas contra la organización y gritos de "no se oye, no se oye". Finalmente el problema técnico fue subsanado y el directo de S.A. no dejo indiferente a nadie, tanto por su sonido inconfundible con sus golpes de guitarra o ritmo del batería, como por la voz única del cantante o por las letras de sus canciones, así como algunas de sus proclamas durante el concierto a favor de la libertad para los pueblos y la autodeterminación.
 
Muchachito Bombo InfierrnoEl escenario Naranja era el lugar elegido para los grupos mas mestizos del panorama nacional. Grupos de la talla de Amparanoia, que actúo por última vez "por el momento", el cantautor catalán Albert Plá, el madrileño Hueco (ex de Sugarless), La Mala Rodríguez, Canteca de Macao o clásicos ya de la rumba como Kiko Veneno o Los Delinqüentes. Pero lo más destacable de este escenario fueron los directos de Muchachito Bombo Infierno y de Peret.
 
Muchachito supo ganarse a un público fiel y dotarse de un sonido inconfundible. Además la variedad instrumental y visual del conjunto, hacen que verles y oírles en directo sea un auténtico cóctel de sensaciones. El sonido seco y rápido de la guitarra, los instrumentos de viento así como el pintor que les acompaña en todas sus actuaciones hacen que este grupo formado en Cataluña cree una atmósfera especial que en España no había conseguido nadie. Otra de las características de este grupo es la pluralidad rítmica, la capacidad para dotar a canciones a priori lentas, de una base acelerada y animada que no deja ha nadie parado.
 
Para finalizar el Viña Rock, en el escenario Naranja se contó con la presencia del padre de la rumba, Peret. En una actuación marcada por la emoción debido a su situación personal (aquejado de una fuerte enfermedad), se hizo acompañar en el escenario por un gran número de artistas y repasó toda su carrera. El ritmo estuvo marcado por múltiples paradas y palabras del cantante, que enfriaban un poco al público. Sin embargo, para acabar este macrofestival manchego, junto a él Peretsubieron al escenario Muchachito, los Delinqüentes y Kiko Veneno entre otros, consiguiendo hacer bailar a las miles de personas que coreaban su nombre con sus himnos, como "Borriquito como tú" o su molinillo de guitarra.
 
Qué mejor manera de clausurar un festival que con "El muerto vivo" y su estribillo "no estaba muerto, estaba de parranda". Tras tres días de conciertos matadores y agotadores, cerraron con un tremendo éxito de organización y asistencia la vuelta del Viña Rock a su lugar de nacimiento. Enorme Villarrobledo.
 

- Ares -

 
Fotografías de la página oficial de ViñaRock 2008