Entrevista con Las Madres

Las Madres: "La mujer lo es todo en el rock and roll porque estamos encoñados todo el día"

 

Madrid.- El retraso mereció la pena. Pasados unos minutos y tras una pequeña confusión, nos encontramos a pocos metros con Las Madres, concretamente con Manu y Amon, atabiados con sus respectivas cazadoras de cuero y una sonrisa perfectamente visible a lo lejos. Nos trasladamos hasta un pequeño rincón de Irlanda, el lugar escogido para hacer una entrevista interesante, distendida, cercana y que para nuestra suerte incluía una pequeña sorpresa. Y es que Las Madres, por casualidades de la vida, gracias a unos amigos que allí había y que no dudaron en prestarles su guitarra, nos dedicaron algunas canciones en vivo y en directo, demostrando no sólo "saber hacerlo mejor" sino "hacerlo muy bien". Con ello lo que consiguieron es que nos quedáramos con la miel en los labios hasta el día 28 de diciembre que ofrecerán un concierto en la Sala El Sol de Madrid. Una cosa está clara, si bien empezó como una entrevista de trabajo enseguida se convirtió en una quedada entre colegas. En una de esas conversaciones donde realmente estas agusto y en la que podrías tirarte horas y horas hablando del mismo tema que nos une: la música. Esto es disfrutar de una entrevista.

 

P. “Vergüenza me da” es el título de vuestro primer disco. Sin embargo, como “madres”, ¿cuáles son las cosas que os enorgullecen de ese primer “hijo”?

R. Manu: (dudando) Buena pregunta (risas). Pues, el resultado final sobre todo. El sonido que hemos conseguido, la portada, la foto y todo lo que conlleva tener el disco entre las manos después de tres años. Los ensayos que hemos tenido detrás, los invitados que tiene el disco, que han dicho todos que “sí” tanto a las cuerdas de violín como de viola, los cantantes. Hay un colega que hace un solo de guitarra fantástico. El resultado final.
Amon: El poder sacar el disco en los tiempos que corren y poder dar un parto así. Poder sacar un disco que es una cosa que está jodida y que a mí me gusta.

P. En los tiempos que corren donde las descargas de música están en auge, ¿no es demasiado arriesgado sacar un disco en formato físico?

R. Manu: ¿Arriesgado? (pensativo). Una cosa no quita la otra, lo puedes sacar en físico y también ponerlo para que se descargue en Internet. Las dos cosas son compatibles. Lo que nos gusta a nosotros, que ya tenemos nuestros añitos porque somos de la época de los 80, es tener el disco físico en las manos. Ya que no hay vinilos por lo menos tenerlo en CD porque el disco no solamente es al audio, también es una presentación y poder tener las letras escritas en el folleto para que puedas ir seguir las canciones tema a tema. Qué puedas ver dónde se grabó el disco, cosa que puede interesar, aparte de la música, a quien quiera saber un poquito más. Sobre Las Madres, arriesgado sí porque vender se venden poquísimos discos y…

Amon: Porque somos unos románticos y en ningún momento con el disco tuvimos una visión comercial. No nos importa si se vende o no se vende, nos importa más sacarlo y que a la gente le guste. A nosotros que lo cuelguen o lo pirateen nos viene de puta madre, es publicidad gratuita.
Manu: Luego también el disco es una tarjeta de visita porque si es sólo en formato audio o Internet no puedes moverlo para buscar conciertos, no puedes mandarlo físicamente a una emisora de radio, bueno, a radios sí lo pueden oír y llamarte, pero no a revistas para que te hagan una reseña. El tener el CD físico es como tener una tarjeta de visita que llevas en la cartera y que sacas en el momento que necesites.

P. ¿Cómo es la actitud de un rockero dentro y fuera del escenario?

R. Amon: Diferente… Nosotros llevamos un estilo de vida, digamos, rockero. El rock and roll no sólo es una música es una manera de ser. Luego separamos lo que es estar encima del escenario. Cuando estamos abajo intentamos estar más sobrios, encima nos volvemos un poquito más locos.
Manu: Es complicado, ahí se mezclan las cosas. Realmente llevas al escenario lo que es tu vida pero de una forma más extrema. Para subir al escenario nos pintamos los ojos, y a lo mejor durante el día no lo solemos hacer aunque a veces sí, pero no siempre. Al subir al escenario sí que nos preparamos, cambiamos de ropa, tenemos una actitud más macarra que la que llevaríamos en la calle, aunque también lo somos un poco. Es un poco como eres en el día a día pero de una forma más extrema. Ya no hay tabús encima del escenario, tú puedes escupir en el suelo que está incluso hasta bien visto en un momento dado, o echarte una cerveza por encima de la cabeza y cogerte el pelo. Va con el rollo, es un poco lo mismo pero llevarlo a un extremo. Te dejas llevar, no hay tantos tabúes. Te echas una cerveza por encima en el metro y lo más seguro es que venga el segurata y te saque del vagón. Lo haces en un escenario y cabe en un show de rock and roll.

P. ¿Está en peligro de extinción el rock clásico?

R. Amon: Yo creo que de hecho el rock clásico está muy de moda. En castellano quizá no tanto pero yo creo que el rock no está en peligro de extinción nunca. Nunca lo ha estado y nunca lo estará.
Mau: El rock clásico no está tan lejos. Hablamos de rock de los 60, finales de los 50 o los años 70 que es cuando llega el rock clásico. No es tan antiguo como para que se pase de moda. De hecho muchas bandas, incluso nosotros, hemos mamado cuando éramos jóvenes de esa música y está muy presente todavía.

P. ¿Qué es lo que os hace “pensar y pararos en seco”?

R. Amon: En el caso que mencionas, en la letra de “esconde el corazón” el centrarte en el amor, tener una pareja y todo eso. Es ahí cuando te paras y dices “joder me paso 20 de las 24 horas que tiene el día pensando en amor, amor, amor”. Ahí es cuando te paras y piensas, eso es lo que explica la letra. A nivel personal, ¿qué me hace pararme? (pensativo) Pues lo mismo exactamente (risas).

P. ¿Cuáles son los consejos que recibís para curar las heridas?

R. Amon: (suspirando) Buf, qué buena pregunta. Esquivarlas un poquito, tomarte una cerveza en un bar con un colega y cosas bastante sencillas. No vamos a terapia para curar las heridas. Directamente nos metemos en un bar, nos tomamos un par de cañas, quedamos con los colegas y tocamos. Yo creo que ese es el mejor remedio si eres músico, sino en vez de tocar pues yo que sé... siempre te puedes meter en un bar y tomar una cervecita. Yo creo que lo de “ahogar las penas en alcohol” es una cosa muy antigua y muy rockera pero que funciona. (risas).

P. ¿Cuándo es conveniente “esconder el corazón”?

R. Amon: Joder… Sí, sí, cuando es conveniente… A nivel personal nunca es conveniente esconderlo. Yo creo que hay que ser honesto y enseñar lo que llevas dentro siempre. A veces es inevitable esconderlo no sé por qué, es un mecanismo de defensa humana. Yo si pudiera enseñarlo todo el rato lo enseñaría.
Manu: Consta por tu pregunta que has oído el disco, que es una cosa que de verdad os agradezco. Gracias. No siempre la gente que nos hace entrevistas sabe de qué va el disco, ni lo ha escuchado, se ha dado una pasada así muy por encima y no siempre es el caso, así que gracias. Eso ponerlo (risas).

P. ¿Os ha dado el rock and rock lo que esperabais recibir de él?

R. Manu: Es que no sé hasta qué punto esperamos recibir algo del rock and roll. Es nuestro estilo de vida, podemos contestar a qué esperamos de la música en un momento dado (pensativo) pero del rock and roll… Lo estamos viviendo, no sé. Es una pregunta muy difícil de contestar. No esperamos nada en concreto, es nuestro estilo de vida y lo vivimos acorde a nuestra filosofía.
Amon: Yo creo que la pregunta es muy bonita y habría que plantearla también al revés, ¿qué espera el rock and roll de nosotros o de las bandas? Qué estemos al nivel de lo que se supone que es rock and roll, que no existe ningún nivel, ese tipo de preguntas. Si hay un estilo, si hay dos, qué es rock and roll y qué no lo es. Entonces yo creo que la pregunta sería, ¿qué espera el rock and roll de nosotros?

P. ¿En qué momento os habéis encontrado con el reto de luchar cuando “nada y nadie te va a ayudar”?

R. Manu: En el momento de grabar un disco por ejemplo o de recibir subsidios de algún organismo, sea del Estado o cursos del INEM, por decir algo. Es decir, a la hora de ayudar a los músicos a salir adelante. Ahí no hemos recibido ninguna ayuda.
Amon: Eso, en ese momento de grabar un disco.

P. ¿A qué se deben las “lágrimas” en el tema “12 de mayo”?

R. Amon: La canción del “12 de mayo” habla de una época muy bonita que tenemos todos. Bueno, para algunas personas es muy bonita y para otras es muy triste, pero en mi caso ha sido muy divertida y bonita. Ha sido esa juventud de alcohol, de drogas, de cocaína, de música y de mujeres. Entonces las lágrimas tienen que ver con las mujeres. Hay veces que tu primera novia te abandona, tu primera, tu segunda y es cuando lloras. Ahora lloramos menos, se llora poco a estas edades, pero a eso se refiere.

P. ¿Cuál consideráis que es un “buen tugurio para poder tocar” en Madrid?

R. Manu: Yo personalmente el Gruta 77. Hay más pero en ese nos sentimos como en casa.
Amon: Si por ahora, en el Gruta hemos tocado mucho. Me da por culo hacer publicidad de mi trabajo, estaba pensando en otra sala (risas). Pero puedes ponerlo hasta lo de “me da por culo” (risas). Pero sí, en el Gruta tocamos y estamos muy cómodos.

P. “Baja la música, me está aturdiendo el coco”, ¿qué música es la que está sonando en ese momento?

R. Amon: Cualquiera que sea en horas de resaca (risas).
Manu: Sí, es una buena respuesta (risas). Depende del día, de la compañía y del momento.
Amon: Pero si quieres saber qué música no nos gusta, hay muy poca que no me guste, pero seguramente alguna variante de tecno rallón, tecno-hardcore o más comercial, los pasodobles por ejemplo, son demasiado españoles (risas).
Manu: ¡Qué buena esa pregunta! es a base de frases o letras de los temas… joder…

P. ¿Os consta que haya alguna descontenta por “no saberlo hacer mejor”?

R. (Ambos se ríen a carcajadas)
Amon: ¡Esa sí que es buena! (carcajadas) ¡Habrá mogollón!
Manu: A mí sí me consta, sí (carcajadas) Pero soy bueno y la he dejado repetir (carcajadas)

P. Amon dedicas el tema “Sádico” a tu gato, ¿desde cuándo le tienes y hasta qué punto se ha convertido en el amo de la casa?

R. Amon: Está dedicado a un gato que se llama Trosky y es un cabroncete. Le tengo… ¿cuántos años tiene Trosky? Los mismos que tienen Las Madres, tres años, un poco más, tres o cuatro años.

P. ¿Qué les dirías a todos aquellos que abandonan un animal?

R. Manu: Que vuelvan a nacer a ver si aprenden un poquito más de civismo y de saber estar. Que vuelvan a nacer porque esa gente si lo hace, yo te diría que se reencarnaran en animal y que pensaran lo mismo, a lo mejor así aprenderían algo. Si no te puedes hacer cargo hay muchas formas de intentar salir, pon un anuncio que hay siempre gente dispuesta a recogerlos, hay centros de ayuda que recogen animales que luego se encargan ellos  de colocarlos. Hay muchas formas de deshacerse de un animal si tú no puedes tenerlo. Yo creo que son gente muy frustrada y que lo han tenido que pasar muy mal, muy mal en su juventud para ser así. Básicamente son unos desgraciados.
Amon: Yo les cortaba las pelotas. A mí no me mola nada tío, sino no tengas un bicho. Si no puedes mantenerlo, no lo tengas. Son gente que pasan de todo, es una cosa que la tengo muy clara. De hecho, en la canción “sádico” al gato siempre se le pide que se vaya él, nunca le vas a echar tú.

P. ¿Cómo de importante es la figura de la mujer en el rock?

R. Manu: Es demasiado escasa, tanto en el público como, ya entre los músicos no te digo nada. Chicas músicos hay poquísimos, de hecho en la batería toca Elsa Perales que es una chica que toca muy bien y que da un toque femenino en un grupo masculino de rock, lo que tiene su aquel, mola mucho. Sigue siendo machista el rock y ¡joder! ojala lo fuera menos, ojala lo fuera menos. Y no sé por qué las mujeres músicos tienden a montar grupos de mujeres no tanto a mezclarse con hombres dentro de un grupo. En los anuncios cuando buscas un bajista o batería el 98% de los que se presentan son chicos. Hay chicas que hacen música pero no sé si de pequeñas se han dedican más al violín o al piano porque sus padres las encauzan más hacía esos instrumentos pero debería haber más.
Amon: Yo la pregunta la había entendido de otra manera, cómo la influencia de la mujer en la música. Yo creo que en ese sentido, si no hay mujeres no hay rock and roll, porque a quién le vamos a escribir las canciones, de qué vamos a hablar. El rock es muy complicado pero a la vez es muy básico, se habla de motos, de rock and roll y de beber cervezas. Yo creo que la mujer lo es todo en el rock porque estamos encoñados todo el día. Todo el día pensamos en mujeres.

P. “Anoche tuve un sueño que te cagas”, ¿qué fue lo que soñaste Amon?

R. Amon: Con la misma canción. Soñé con la letra de la canción, con la melodía, con la música. Entonces hablé con Manu a la mañana siguiente y nos pusimos a hacerla. Por eso “anoche tuve un sueño que te cagas” porque es de esas veces que te levantas y tienes una música metida nada más despertarte. Nunca me había pasado. ¡Hostías! Tengo la melodía y tenía esa sensación de haber tenido un sueño húmedo, super chula. Antes no había tenido un sueño igual. Parte de la letra y la música estaba ahí en el sueño. Me ha pasado sólo una puta vez en mi vida (risas).
Manu: Nos salió una canción sin tener que componerla (risas).

P. ¿Es difícil reinventarse como músico?

R. Manu: Es difícil sí. Yo vengo de un grupo de trash metal y cuando nos separamos estuve dos años sin querer tocar la guitarra. Estuve dos años sin tocarla y con la guitarra cogiendo polvo en un rincón porque todo lo que me salía cuando la cogía era trash metal y siempre lo mismo. Me tuve que desintoxicar un poco de lo que yo sabía para poderme reinventar realmente. A los dos años sin tocar cogí la guitarra, ya me había olvidado un poquito y naturalmente no me salía. Pero sí es difícil olvidarse y cualquier músico que lea la entrevista estará de acuerdo, yo creo. A veces hay que incluso, dejar de escuchar música, pasar a otros estilos o cambiar las costumbres musicales para luego reinventarte. Si siempre estás en lo mismo siempre te sale lo mismo, a mí me pasó.

P. ¿Cómo guitarrista hasta qué punto es complicado crear un estilo propio?

R. Manu: Yo creo que un estilo propio no se crea, se tiene y luego te das cuenta de que lo tienes. El que va buscando hacer algo diferente porque sí, está forzando la música y así frenas lo espontáneo. Frenando eso cortas la respiración. Yo creo que uno tiene que tocar sin pensar mucho en lo que está haciendo, si es comercial o no, si ya se ha oído, si es nuevo o no, tiene que dejar fluir lo que sale de él. El tiempo dice si rompe con algo, si es nuevo lo que hace o no. Los grandes guitarristas, Jimi Hendrix, Clapton, no creo que se plantearan hacer algo nuevo, lo hicieron porque la época hizo que llegaran con algo que todavía no se había hecho y el tiempo hizo que se convirtieran en grandes músicos. Yo creo que en un principio ni ellos lo sabían.

P. Habéis grabado ese disco con vuestros propios recursos económicos, ¿pensasteis en algún momento en incorporar algún tipo de sponsors como por ejemplo Mahou, puesto que una de lata muy parecida aparece en la portada de este trabajo?

R. Amon: Parecida no (risas), sale la lata de Mahou Classic (risas). Sí, pensamos en algún tipo de ayuda a nivel de discográficas pero tampoco nos comimos mucho la cabeza. Lo pensamos pero como sabemos cómo están las cosas pues directamente dijimos “lo sacamos nosotros y luego si le interesa a alguien que venga después”. Pero fue a lo Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como.
Manu: Sí, contamos con amigos que sí que nos han apoyado, como el hermano de Amon que nos ha ayudado con dinero para pagar parte de la grabación y poco más. Hay dos formas de hacerlo, o grabas una maqueta y la mandas a promotoras y discográficas a ver si muerden el anzuelo y ellos te pagan la grabación o hacerlo tú mismo con menos ayuda pero también con más libertad. Nosotros hemos apostado por la segunda opción.

P. En vuestros agradecimientos dentro del disco mentáis a “las salas, incluso a las que nos tomaron el pelo y en las que no volveremos a tocar”. No os vamos a pedir qué nos digáis qué salas fueron, pero sí de qué forma se le puede tomar el pelo a un grupo al que le sobran ganas de hacer música.

R. Amon: Estaba a punto de decírtelas (carcajadas). Se toma el pelo con los concursos, según qué sala y según qué concurso, se le toma el pelo mucho con eso. Queriendo que pagues las consumiciones, hombre entiendo que hay un nivel, pero vas a tocar no vas a mamarte. Se le toma el pelo con que tienes que llevar siempre tú a tu público, tus colegas y tus padres están hartos de verte ya. Las salas 
muchasveces no hacen la promoción que deben hacer.
Manu: Básicamente se toma el pelo cuando no se tiene en consideración a los músicos, cuando son cosas que no estaban estipuladas antes del concierto. Si las condiciones te las ponen claras nadie toma el pelo en nada, si decimos que sí ya sabemos a qué atenernos. Pero cuando las condiciones no son claras y de repente la sala en la que estas tocando, después del concierto saben que va a venir un grupo de 50 personas porque hay un cumpleaños y les acaban de llamar e intentan que el concierto acabe media hora antes porque van a hacer más dinero después, pues eso es tomarnos el pelo. Por dar un ejemplo, aunque hay muchos más. Hay salas que no tienen ninguna consideración con los músicos, incluso salas en las que intentan cobrarte para tocar en ellas. En esas no hemos entrado porque lo sabíamos antes. Hay mucha gente que tiene salas de conciertos porque queda guay, pero que no tienen ninguna consideración por los músicos. Hemos tenido alguna experiencia y como decimos en los agradecimientos “no volveremos a tocar en ellas”.

P. ¿Cómo se hace un directo que enganche a la gente?

R. Amon: Siendo honesto, haciendo lo que estás trabajando en el local de ensayo, teniendo temas buenos. Bueno… ¿buenos? O qué te gusten a ti por lo menos, siendo honesto contigo mismo y con el público, no venderlos la moto, no inventar nada que ya está todo inventado. Entonces poniendo toda la carne en el asador, dándolo todo y siendo consciente de que estás haciendo un espectáculo que no te estas subiendo solo a promocionar tu disco sino que estás haciendo un espectáculo visual. Yo creo que la palabra es honestidad.

P. Este trabajo además incorpora una pistaoculta, ¿encontremos también “una pista oculta” en vuestra presentación el día 28 de diciembre en la Sala El Sol de Madrid?

R. Manu: (risas) Oculta no lo sé, pero sorpresas sí habrá. Igual que cuando se dice que hay una pista oculta ya no es oculta, la sorpresa cuando se dice tampoco es sorpresa (risas). Si te refieres a si vamos a tocar la del tema oculto del disco en directo, puede ser. Pero hay algo oculto para ese día, sí (risas).
Amon: Habrá muchas sorpresas.

P. ¿Cómo veis hoy por hoy el montaje de eso que llamáis “nuestro futuro”?

R. Amon: Haciendo lo mismo que sabemos estar haciendo hasta ahora, tocar y componer Manu y yo. Nos estamos dando un papel protagonista un poco adrede, es una cosa que tenemos muy en la cabeza. Nosotros somos los que estamos moviendo el tema y luego tocamos con muchos colegas. El rollo es ese, seguir ensayando y trabajando. Como diría Aznar “estamos trabajando en ello”. Trabajo y tocar, tocar y no parar de tocar. Y en un futuro pues sí, volver a grabar disco, si suena la flauta por ahí que suene y sino con la sonrisa más grande del mundo seguiremos haciendo lo mismo. Vamos a intentar también mover el disco fuera de España un poco por algunos sitios.
 

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 Fotografías realizadas por Enharmonía