P. “Buena energía” es el título de vuestro último trabajo pero, ¿qué hacen Los Benitos para levantarse con esa “buena energía”?R. Quini: Lo que hacemos es seguir creyendo en nosotros mismos, seguir pensando que todo puede ir a mejor y seguir luchando. Eso es lo que nos hace despertarnos con el optimismo de que si todo va bien puede ir mejor, en vez de pesar que si todo va mal puede ir a peor, nosotros lo hacemos al revés y tienes esa motivación de decir “hoy es un día cojonudo”.
Loco: Desayunar fuerte y ¡alegría!
R. Quini: Desde luego es el camino más barato. Pero ya no es cuestión de imaginar sino de luchar por conseguir algo, tampoco es tan irreal. El llegar a conseguir un mundo en el que no que pase nadie hambre o que no haya guerras se podría lograr. El problema es que hay muchos intereses que lo dificultan. Nosotros seguimos pensando que con optimismo y buena energía se puede conseguir.
Loco: No es la imaginación, son las ganas de querer ser positivos en vez de ser negativos. Lo que hay que hacer es dar la vuelta a la tortilla, levantarnos y decir “ya está bien de pensar en lo malo”. Si no tenemos que ver un día el telediario o leer la prensa, no lo hacemos. Simplemente nos dejamos llevar y pensamos en un mundo más positivo.
R. Quini: Van a recoger lo que siembren. Nosotros siempre hemos sido de la forma de pensar de que si crees en lo que haces, eres justo y crítico con el trabajo que haces, de una forma u otra no te van a salir las cosas mal. Yo les diría que trabajen muchísimo, que no se rindan nunca y sobre todo, que no se dejen llevar ni por estereotipos, ni modas, ni por nada. Solo que se dejen llevar por su corazón y mucho trabajo, muchísimo trabajo.
R. Quini: Menos de lo que deberían. No es que no sean autocríticos, lo que pasa que hay veces que, nosotros por ejemplo, yo oigo una crítica y me gusta escucharla porque en cierto modo te están diciendo lo que tú no ves. Esas cosas hay que tenerlas en cuenta. Es más, el público es el que te tiene arriba o te baja a lo más hondo del agujero. Si alguien viene y te hace una crítica, aunque sea destructiva, hay que darle la vuelta e intentar sacar lo bueno de eso. Si te dicen que te mueves poco, intentar moverte más, también sabiendo las posibilidades de cada uno.
R. Loco: Hombre, es costoso a la hora de que tienes que compaginarlo mucho con tu trabajo y ponerte a comprar material. La recompensa es si tienes ganas y confías en lo que haces. No tienes que esperar nada a cambio sino hacerlo porque te guste y ya está. Amor al arte, que se dice.
R. Quini: Lo jodido sería que se pudiera poner fin a este sueño. Lo bonito de esto es que podemos seguir soñando. Nosotros el sueño que tenemos como grupo es seguir haciendo disfrutar a la gente y mientras ellos quieran que estemos ahí, el sueño continua. En el momento en que la gente no quiera, el sueño se acaba y es lo que no quiero. Yo no quiero que este sueño se acabe jamás.
Loco: Y si se acaba que sea encima de un escenario, cara a la gente, haciendo lo que nos gusta.
R. Vicente: Yo creo que es una base, por amor se mueve mucho. Es uno de los pilares fundamentales en la vida de las personas. Ya no amor de pareja, sino amor entre las personas. Eso y el respecto son importantes.
Loco: Yo creo que también, es más la compañía lo que queremos. Es muy importante que el ser humano no esté sólo porque así no funciona.
Quini: El amor es fundamental aunque sea en solitario.
R. Loco: Si. Ya la he vivido, sé lo que es y no me gustó (risas). Prefiero estar en compañía. Yo creo que no se debe soportar sino convivir. Si se convierte en soportar debes cambiar de compañía.
R. Quini: Hay algunos que sí que te marcan, y otros que tal y como vienen se van. Pero hay cosas que como todo en la vida, te dejan huella. No todos pero hay algunos. A mí el público desde que empecé con esto me ha dejado huella y es lo que me hace tirar pa’ lante cuando peor estoy.
R. Vicente: Dicen que el tiempo lo cura todo pero aparte del tiempo, lo tienes que acompañar con otras vivencias, que hacen que aprendas y afrontes otras dificultades que te plantee la vida más adelante.
Quini: De todas formas, lo que no hay que hacer es encerrarse. Para reconstruir algo roto hay que buscar experiencias y no quedarse en casa.
P. ¿Cuál fue el delito cometido por “Lucas” para ser condenado?R. Quini: Si te soy sincero, no lo sabemos ni nosotros. Lucas era una persona que tenía un pasado y hasta su propia familia lo desconocía. Por la condena y por cómo es como persona sabemos que ni asesinó ni nada de eso. Pero efectivamente Lucas es una persona real, que por desgracia sigue encerrado. Ya le queda menos, pero sigue. Para qué veas como es la vida, que algo del pasado que ya tienes olvidado, un día que vienes con tu bicicleta de currar 10 horas por un camino aparece el destino y te dice “hasta aquí”, haciéndote pagar aquello que hiciste en otra época de tu vida y con otras vivencias. Cuando eres crío hay veces que se hacen muchas tonterías.
Loco: La justicia va rápida (con ironía), pero después de muchos años.
R. Quini: Que me encabezoné yo porque soy un amante de Serrat y se lo propuse al resto. Al principio Loco no la concebía pero bueno, poco a poco, le han dado su toque y creo que ha quedado genial.
Loco: Quino fue bastante persistente, porque la canción en sí yo personalmente no la veía para nosotros, pero dándole vueltas y vueltas, al final logré hacerla de modo que yo estuviera a gusto, porque era al fin y al cabo quien también la iba a interpretar.
R. Loco: Cómo se acaba el calor en verano (risas)
Quini: Se acabó porque los sueños a veces se acaban. Es una etapa de la vida que también por desgracia se acaba. A veces el culpable es uno mismo y no se da cuenta hasta que no pasa. Es una canción que habla de una relación muy bonita que se acabó por mala cabeza mía.
R. Quini: Buf, un orgasmo. Un orgasmo cada segundo
Loco: Una necesidad de poder seguir haciendo lo mismo siempre y no parar, no parar de seguir haciéndolo. Te engancha y no conozco un enganche más fuerte. Bueno ahora sí (risas), con mi nene tengo otro enganche.
Vicente: Las sensaciones o sentimientos que te produce en estar en contacto directo con esto y con la gente, eso yo no lo he sentido nunca antes.
R. Quini: ¡De puta madre! Sin preocupaciones, disfrutar todo el día, que tengo hambre voy y como una raspa. Los gatos viven muy bien, cuando quieren salir salen, cuando llueve se meten debajo un coche y no se mojan. La metáfora de la guarida de los gatos es como ese rincón que deberíamos tener todos donde nada nos preocupa, donde podemos expresarnos, vivir y disfrutar libremente sin ataduras, presiones o preocupaciones. Imagínate que tuvieras una buhardilla en casa, subes las escaleras y abres la puerta y ahí dentro todo se olvida. Solo disfrutas de tus hijos, de la música, de la carta que te ha enviado un amigo, de una conversación con tu pareja. Es el sitio perfecto.
Loco: El momento que queremos para nosotros mismos.
R. Quini: Hay que saber meterse cada poco tiempo en la guarida de los gatos porque si no este mundo sería imposible.
R. Quini: Lo bonito de esto es que tuviéramos dos vidas, una para entrenar y otra para vivirla. En la segunda no cometeríamos los mismos errores aunque posiblemente sería mucho más aburrida de lo que es. Como solo hay una, la vida te va pegando golpes como cuando te falta algún familiar, pierdes un amor que te ha dejado huella, hay una enfermedad que tiene a la familia preocupada. Cosas, que por desgracia la vida te va dejando claro. Cuando eres un crío y te crees el rey del mundo no lo piensas, luego te van dando golpes y eso te hace madurar y darte cuenta de que la vida no es lo que tú creías. Lo que soñabas de niño no existe.
R. Loco: Sin duda alguna, la gente. Porque el tráfico y eso no (risas).
Quini: La ciudad a mí personalmente lo único que me aporta son los servicios que me da. Si por ejemplo en un pueblecito tuviera la posibilidad de tener un hospital a 20 km, seguramente yo viviría en un pueblo. De hecho, vivo en un pueblo que está pegado a una ciudad, pero es un pueblecito que se llama Benetúser.
Vcente: A nivel social nos lo aporta todo, a nivel personal nos aporta más el pueblo que la ciudad.
R. Quini: Cuándo eres joven y estás dentro, lo ves de una forma. Cuando va pasando el tiempo y vas madurando, ya no eres joven, lo ves desde otro prisma. La juventud de hoy y la que yo viví está igual de colgada, tiene las mismas locuras, los mismos sueños y las mismas ganas de tirar para adelante pero en contextos y tiempos diferentes. Pero lo básico es igual, eres joven y siendo joven haces locuras, quieres vivir y probarlo todo.
R. Loco: Bueno… Si hombre, a la hora de que te importa todo menos. No le das la importancia que le das ahora a las cosas porque tienen repercusiones, antes no las tenían y ahora sí (risas), pero por lo demás…
Vicente: Ya no es nostalgia, es más a ciertos momentos que has vivido de los que guardas buenos recuerdos, eso siempre te va a pasar. Quieras que no echas la vista atrás y dices “qué bien me lo pasé o como disfruté de esos momentos” pero hay que aprender a disfrutar el día a día que al final es la realidad.
Quini: Pues a mí me encantaría volver a vivir los 15 años, pero como no puede ser…
P. ¿Vivimos en un mundo en el que no está bien visto expresar lo que sientes?R. Vicente: Yo creo que están las dos vertientes, incluso en algún momento hasta radicales. Hay gente que es demasiado conservadora en ese aspecto y otros que se desinhiben tanto que a veces puede ser hasta perjudicial.
Quini: De todas formas pienso que vivimos en una sociedad donde es más fácil pasar de todo, “no quiero oír nada, no quiero oír nada, no quiero oír nada”. Se muestra indiferente a los problemas.
R. Quini: La gente del 15-M tiene un fondo muy bueno pero muy poca persistencia. Nunca se tenían que haber levantado los campamentos y mientras hubiera un problema la gente tendría que haber estado ahí en la calle. También ha habido muchas presiones y al fin y al cabo siempre se delega en delegados. De todas formas, yo apoyo todo lo que sean movimientos pero debería ser día a día y estar ahí siempre, hubiera o no elecciones. Hay que estar ahí para que los bancos no nos sigan haciendo lo mismo y todo lo demás.
R. Quini: Si, el escenario es la isla donde estás con la gente que quieres, ya sea con tu público o con tus compañeros, donde sacas lo mejor de ti. En un concierto lo peor de ti nunca sale, siempre sale lo mejor. Es tan positivo todo, la gente no expresa cosas malas, siempre me he subido a cantar y tocar con la mejor cara y la mejor sonrisa.
Loco: Aunque la actuación no lo hayamos hecho muy bien, yo creo que ninguna vez (risas) Y lo digo, lo digo (risas).
Quini: Siempre hay algún fallito, siempre. Es natural porque aparte del trabajo del grupo luego hay factores técnicos que también condicionan mucho un concierto.
R. Quini: A veces sí.
Loco: Bueno a “ensayar” (risas), a estar en el ensayo (risas). El ensayo es terapia. Hay veces que no solo es salir y tocar el instrumento, es simplemente estar con tus compañeros y pasártelo bien un rato. Vamos a comprar cervezas a la gasolinera (risas) y nos las tomamos allí (risas).
Quini: El problema es que como ensayamos, como la mayoría de la gente, en locales donde hay mil locales más, pues que sí te paran, que si te cuentan, que si entran… y más cuando estas creando una canción. “Sin Gluten” expresa como se creó esa canción en concreto. Llegamos a las ocho de la tarde y salimos de allí a las dos de la mañana. Aunque eso no quiere decir que todos los días sea así. Sí que te puedo decir que todas las semanas, mínimo, tres días de ensayo hay. Durante catorce años que llevamos. Es hacer piña y estar ahí.
Loco: Que no se nos olviden las caras (risas).
R. Loco: Sí, a veces sí.
Quini: Yo ahora no porque ahora me dedico 100% a esto, pero al principio cuando empezabas era muy difícil decirle a tu jefe “oye que tengo que ir a Madrid a dar un concierto” y te decía “ya y yo tengo que enviar el envío mañana”. También hemos ido amoldando nuestras vidas a esto. Vicente está liado con críos dando clases. Intentamos compaginar nuestros trabajos dentro de lo que hacemos.
R. Loco: Buf, muchas cosas. Seguir aquí, yo por ejemplo criar a mi hijo (risas). Siempre esperamos que lo mejor esté por venir. ¡Alegría y positividad!
Vicente: Lo mejor va viniendo día a día
Quini: Seguir creando y disfrutando hasta que la gente quiera.
Fotografías realizadas por Enharmonía