Termofrigidus - El opio del pueblo

Señoras y señores el espectáculo está a punto de comenzar. Pónganse sus mejores trajes y busquen el mejor sitio. Termofridigus nos dan la bienvenida a su singular fiesta de manera circense con ska de fondo y gritos que amenizan el comienzo de un disco que da paso al primer número de la noche: “El opio del pueblo”, con un comienzo que recuerda a Paquito el Chocolatero, pero cada vez más deprisa hasta convertirse en algo rockero aderezado con una parte instrumental que nos sumerge de nuevo en el ska.
 
El malabarista “Lucifer” sale a escena en un segundo track contándonos una historia a los allí presentes mientras deambula de un lado a otro sin perder el ritmo. El ska y una parte vocal más rápida caracterizan este número que luego se torna en bolero a cargo de los metales para volver a las andadas recordándonos al famoso tema de Pull Fiction titulado “Miserlou”. Más cañero sale a escena “Les Arrels” en colaboración con Obrint Pas y Voltor, siempre con el ska y un ritmo constante que acoge una parte más tranquila pero dentro de la reivindicación que transmite el tema. Algo similar realizan los artistas de “Siempre que quieras”, de estilo precipitado, ska por bandera y lapsus más tranquilo. Y también dentro de la misma línea encontramos al hombre que se presenta “Tal como soy”, saliendo bajo los focos con energía, con dos estrofas muy claras y repetitivas, alejándose algo más del ska y caminando hacía el rock clásico para terminar con el mismo ritmo pero más acelerado.

 
Le toca el turno al reggae, que sale al escenario con “RATM (Reggae Against The Machine)” evolucionando temprano hacía el ska. Un tema que no llega a ser demasiado cañero pero que sabe muy bien conservar el ritmo y el toque reggae. Además, eso precisamente, le hace diferente. Destaca este número del circo también por la calidad de la letra y por la precisión instrumental. Uno de esos temas que hace levantar al público para aplaudir el espectáculo. El presentador da paso ahora a “Rita”, que lejos de ser una mujer, es más bien un grupo de rebeldes que sale al escenario para protestar sobre lo que ellos creen conveniente mediante una mezcla de punk y ska. Mientras, en el backstage “Fabrizio y Silvio” ensayan el siguiente número, con las interrupciones de una mujer que les hace perder la concentración. Se trata una canción que quieren presentarle al público asistente como la nueva versión del “Qué será” de José Feliciano.
 
El octavo número de la noche lo protagoniza “El Putano de L'Amore” con la colaboración de Kpoll de Rapsodes y su ejército a ritmo de comparsa , que pronto empieza a desorganizarse invadiendo todo el espacio con un ritmo extremadamente rápido y una voz que muchas veces le sigue. La escena se revoluciona a ritmo de baile con el Putano y la percusión anuncia una parte algo más calmada en italiano mezclado con español. Finaliza la canción con las Mamachichos de antaño.
 
Le toca el turno a los gimnastas, salto aquí y allá con rapidez en “Despierta”, de ritmo ska y rock para rozar la samba ligeramente en alternancia con el resto de ritmos. En ese momento las bailarinas brasileñas salen a escena y los gimnastas continúan con sus piruetas al fondo del escenario para moverse y situarse delante. Todo ello con una letra que denuncia el maltrato de la mujer.
 
El siguiente número lo anuncia una antigua voz radiofónica, con el que comienza “Querida República” de ska suave y con una gran importancia instrumental. Un truhan salta a escena soñando con la República, esa mujer. Los sentimientos de él, como los de cualquier otro enamorado, pasan en segundos por varios estados, desde la locura hasta la cordura, e incluso ir bajando poco a poco de intensidad o volumen hasta acabar desvaneciéndose.
 
Para terminar el espectáculo un número que no estaba previsto y que se presenta como “Bolsus Track Live”. La canción “La Bolsa” grabada en directo, con ska de pogos que hacen levantarse del asiento a los asistentes mientras les escuchamos animados.
 
Les presentamos un circo diferente, donde la diversión está asegurada, aunque no podemos prometerles serenidad, aburrimiento o calma, así como tampoco el hecho de que vayan a permanecer sentados en sus asientos durante toda la función. No obstante, podrán disfrutar de una gran variedad de artistas y es una puesta en escena muy diferente a la que podrán ver en otros circos. Un resultado lleno de colorido que entretendrá a más de uno.
 

- Piltrafilla -