No Konforme - La primera en la frente

Con un mensaje claro, nítido y afilado comienza “Vertedero infantil”, un tema que se hace corto, en el que se habla de los niños que viven abandonados y de la pasividad de la gente ante dicha situación, denunciando lo bien que parece vivir la sociedad en la ignorancia y en el aparente desconocimiento de ello. La canción, además de presentar un ritmo rápido también cuenta con la colaboración de Fernando de Reincidentes que se rompe en un grito desgarrador.
 
También con ritmo rápido suena “Tribunal” a cargo de la guitarra y la batería. En él nos explican cómo es la noche saliendo por el madrileño barrio de Tribunal, la descripción de “poperos y modernos que se encierran en su clan” y los característicos chinos vendedores de cerveza y tallarines por la zona, todo ello encerrando un lucimiento de guitarra digno de mención. Manteniendo esa rapidez comienza “Morao”, con unas pilas que parecen no agotarse nunca. Dicha canción nos habla de la bandera de la República, con coros, efecto de megáfono y aclamación de la gente de fondo.

 
Volvemos a Madrid en “Malakresta”, de frases cortas que dejan paso a una historia contada por varias voces al unísono, utilizando un silencio con guitarra de fondo e incorporando la batería para volver a contar la realidad de un punkarra. Todo eso para finalizar con dicho instrumento haciendo de las suyas al ritmo de un estribillo que se repite hasta silenciarse entre aullidos y gritos. Le sigue la distorsión de una radio que busca su emisora, encontrándola en el momento en que se escucha la canción “Latifundista”. De ritmo loco y dedicado a los explotadores, en él colabora Juankar de Boikot mientras los golpes de batería finalizan cada frase. Incluye también un solo de la voz pero bajo la distorsión propia de la radio.
 
En “Jake al rey”, batería y guitarra marcan el inicio para luego bajar el volumen y empezar con un ska en toda regla que incorpora una trompeta dotándole del ambiente fiestero característico de ese estilo. Se trata de una canción dedicada a la monarquía con una parte instrumental más pausada pero sin salirse del ska. Las voces se suman sobre todo al grito de “lo llaman democracia y no lo es”, pero siempre diferenciamos una voz principal y un coro que se encarga de reafirmar sus ideales.
 
Ritmos rápidos también encontramos en “Ojos color miel”, donde la letra también va pasando rápido y se realiza una crítica contra los malos trato, o en “Tu condena”, un tema dedicado a la prostitución con la repetición incesante del estribillo al finalizar. Algo más rockera suena “Infierno” que comienza con la una intro instrumental muy breve y en la misma línea de rapidez le sigue, “Su merecido” que esconde un cambio de ritmo más tribal. Por último, “Vaya noche”, en el que el ambiente de un bar se posiciona en primer plano, alardeando de un ritmo más punk, pasando por el rock y el ska, para volver al punkismo. En él nos cuenta como se presenta la noche en un bar y, de hecho, finaliza con el cierre de ese bar.
 
En definitiva, temas de ritmos muy rápidos, que rozan más el punk que el rock, con letras de contenido social o de denuncia y que se suelen suceder en ciclos. De tal forma que la tónica de las canciones es la repetición incesante del estribillo cuando el tema está a punto de terminar. Mención aparte merece su portada, que sin lugar a dudas, impacta, tanto por la ilustración como por la viveza de sus colores.
 

- Piltrafilla -