Monkey Planet - Simios nacidos del dolor

“Simios nacidos del dolor” es el primer disco de Monkey Planet, un grupo de metal español formado por Antonio Pala al bajo y la voz, Nano Castro como batería y Raúl Solís a las guitarras. La banda asentada ahora en Madrid, comenzó su andadura a principios del 2000 en Cádiz.
 
Este disco se compone por los dos EP que anteriormente los propios miembros habían publicado de forma gratuita en Internet. Un total de diez temas, de los cuales los primeros cinco componen la primera parte y el resto la segunda.
 
“Mantra” que es tanto la introducción como el cierre de este álbum, nos transporta a un estado de paz y relajación debido a la repetición una y otra vez de una serie de frases. Escuchando este tema podríamos pensar que lo que nos espera serán canciones de lo más tranquilas, pero nada más lejos de la realidad.

 
Con un sonido electrizante de guitarras nos introducimos en “La Plaga”, tema que nos pone los pelos de punta debido a los acordes y los cambios de voz. Espectacular es también sin duda la letra, que convierte a la sociedad en una plaga debido al juego de metáforas que podemos encontrar en la canción.
 
“Locura vino por mí” comienza con unas carcajadas que parecen ser emitidas por el mismismo diablo. Casi cinco minutos de duración y ni un segundo es parecido a otro, pasamos de la aceleración marcada por la batería, a momentos de solemnidad total como se escucha en el final.
 
Entramos repentinamente en “Melancoholicos”, con un armónico metal como si de una sinfonía se tratara. Dotado de un sentimiento profundo acompañado de unos solos increíbles, el estribillo se convierte en la parte con más peso de la canción. Suenan los primeros acordes de “Loqus Amoenus” que refleja el alma del grupo, con esa mención al título del disco por parte de Antonio. Es la canción menos acelerada pero con más parte melódica que nos deja un mensaje: “Las musas siempre están ahí”.
 
En “El Mesías” la voz desgarradora va aumentando en función del ritmo que coge la canción. Trata un tema de actualidad como es la crisis, viniendo a decir que los políticos están por encima de todo, pero en algún momento llegará el cambio que necesitamos. El final es brutal. En “Canción para matar” el ritmo marcado por la guitarra y la batería se ve reforzado por los acordes que va marcando el bajo en cada golpe de voz, haciendo que cada compás nos introduzca en una fantasía donde dibujamos los trazos de un asesinato imaginario.
 
Con las primeras notas de “Desenfreno Acompasado”, ya podemos intuir que es la canción más rockera del disco, despuntando un poco entre el resto ya que son más metal. Lo que más destaca es la parada que hacen a mitad del tema para resurgir con más fuerza. No es muy profunda en letra, pero la música te pone los pelos de punta.
 
Cerramos el disco con “Absurda Prisión”, donde los giros de voz son los que marcan los cambios en la melodía. Se escucha una voz femenina que queda muy bien empastada con la principal. No se puede dar un final más apoteósico que hablando de la pasión que sentimos por las cosas.
 
En definitiva un disco para los más metaleros que se merece sin duda una oportunidad ya que este grupo está formado por grandes músicos. Sin lugar a duda, “los monitos y monitas”, como ellos llaman a sus fans, deben estar muy satisfechos con el resultado y pendientes de ellos ya que darán mucho que hablar. 
 

- Gilraen -