Doctor Deseo ha fabricado a base de sueños “Al amanecer seguir… soñando” el décimo tercer trabajo, o dicho sin miedos, que somos de Bilbao, su disco número 13. Se trata de un disco-libro con la colaboración de algunos escritores en su libreto, con letras muy elaboradas que reflejan un halo de esperanza a pesar de ser letras profundas, tristes y muy realistas siguiendo con su trayectoria habitual. Diez “rolas” directas a las almas perdidas, manteniendo firmeza en sus letras profundas y ácidas, penetrantes en aquellas almas que tienen siempre algo que aprender sobre la vida.
¿Quién teme al lobo feroz? Es el descaro mezclado con la inocencia de la niñez coreado por unos párvulos, es la frase elegida por Doctor Deseo para introducir la primera canción titulada “Hoy seremos tan valientes” adornada con unos cascabeles muy del sur de Europa.
La tristeza de un saxo abrazando a un piano junto y una guitarra acústica aparece en escena como compañera de tristezas, haciendo junto a una letra profunda una bella canción, “Cuanto frío hace en Saturno”, su primer single, y es que a veces “Hasta el aire te abandona” y es recomendable encomendarse a la música para sacar todo aquello que tenemos dentro, siéntelo “estoy a tu lado”. Ese triste piano da paso a “Soñar, desear y atreverse” con un guiño de nuevo al descaro “Aunque a veces me asusta… otras disfruto, me gusta” destacando el solo de guitarra y los fraseos flamencos muy habituales en sus últimos trabajos, donde nos dejan el mensaje de “atreverse a transformar todo aquello que nos jode”
La cuarta canción, nuevamente a golpe de piano, nos recuerda que las relaciones tempestuosas son una máxima en Doctor Deseo “Sigo temblando por ti” a contratiempo, es una canción cargada de emociones “Aunque ya sólo visitas mis sueños, sigo temblando por ti” ¿Quién no ha sentido esto alguna vez? Nos vamos a África, ese continente olvidado para muchos y que Doctor Deseo con “Sueño con niños y elefantes” trata de impedir el olvido, destaca el riff pegadizo de fondo de la guitarra del Señor Toro.
“Aprendiendo a caer de pie” nos muestra el mundo podrido aunque es posible cambiarlo “Es buen momento de abrir las ventanas” Si hay algo que este grupo sabe hacer a la perfección, letras inteligentes y cambios rítmicos, nace un acordeón de la nada cambiando el compás. Y tras la tempestad viene la calma y tras la tristeza la esperanza y “Contra viento y marea” es una de esas canciones con la esperanza tallada en su letra.
“Al amanecer seguir soñando” da título al disco y en ella se suceden las contestaciones entre el piano y la guitarra, nuevamente los toques de una guitarra flamenca de fondo y unos coros en la misma línea. La novena canción, en euskera, habitual en todos los trabajos de la banda es “Nola ez duzun inoiz ulertu” con una relajante melodía a dos voces dan paso a “El perdedor (Un as en el bolsillo)”, un temazo con tintes sureños muy recomendable que deja un buen sabor de boca.
Un trabajo de canciones largas, entre 4 y 5 minutos, con letras inteligentes y mensajes incluídos, en clave rock suavizado con tintes pop y viceversa, mezclados con matices flamencos y sureños. Si piensas que al panorama musical le sobran virtuosos músicos y le faltan mensajes coherentes descubre a esta gente si no has naufragado aun en sus letras, y si ya lo has hecho sigue bebiendo de ellos, emborráchate nuevamente. La música es bella, pero no sirve de nada sin inteligencia y estas letras tienen mucho que contar.