Concierto de Sôber (12/04/12)

Morfología de una carrera

 
Madrid.- La Sala Cats se abre un jueves, extraño día, para recibir a un grupo como Sôber, aunque también resulta entendible, puesto que tocaron en la capital hace tan sólo cuatro meses.
 
En la puerta, sin embargo, no había grandes colas para ver a sus teloneros, Darknoise, que venía a “calentar” al público. Los chicos de Murcia ofrecieron un gran repertorio de temas potentes que en ocasiones nos recordaban a unos Sôber más jóvenes con un gran talento por explotar. Muy recomendado el disco “Insomne” que he tenido el placer de escuchar.
 
Mientras disfrutábamos de la música del grupo invitado, la gente iba llegando para ver el plato principal del menú, plato que en mi caso fue una grata sorpresa. Tenía pensado tragarme un concierto de fin de gira de “Superbia” (gran disco) y para nada saborear un concierto del disco que me dio a conocer a uno de mis grupos españoles favoritos: “Morfología”. Un disco de “tan sólo” trece años que sigue siendo tan único y especial como los propios Sôber. Entendemos morfología como la ciencia que estudia la formación de las palabras, aplicado a nuestro caso “Morfología” entiendo que es el origen de Sôber y toda la música que ha venido después.
 
El ambiente de la sala iba calentando motores y mientras se preparaba todo, los técnicos iban deleitando los oídos de los presentes con clásicos de grupos como Smashing Pumpkins. Mientras, también los tatuadores de Pura Vida daban su premio a la gente que participó en un concurso de la banda.

 
De hecho, tuvimos la oportunidad de comprobar de cerca el arte de los chicos ya que conocimos a una persona que acababa de ser recompensada por su amor al grupo, un perfecto logo de Sôber en el antebrazo. Muy buen trabajo.
 
El concierto daría comienzo sobre las 21:45, la sala para esa hora estaba a tres cuartas partes de su capacidad. Los primeros acordes nos eran reconocidos, tras buscar y rebuscar en mi cabeza buscando esas notas me vi a mi mismo cantando la canción sin recordar aún el título. Extrañas las cosas de la memoria… ¡Recordé el título! “La Prisión del Placer”, pensé -empezamos bien-Vamos a ver como sigue esto y si acabaremos saciándonos de buena música. Y es que no sabemos que tendrán los discos viejos pero al igual que el vino, suben de valor y de calidad, esto sólo pasa con los mejores y estamos ante uno de ellos. Buenas sensaciones entonces.
 
Bienvenida del grupo y discurso presentando la gira y explicando la historia del disco y el porqué de volver a tocar estas canciones, nada más terminar con esto pasan al segundo tema: “Loco”, canción es inconfundible para todos los presentes gritando a coro el estribillo.
 
Pasamos, al momento, a escuchar “Abstinencia” y gracias a las nuevas tecnologías comprobamos que vamos siguiendo el orden original del disco. No vamos mal y la gente se sigue animando y cantando todo aquello que nos trae tantos buenos recuerdos.
 
Otra breve pausa para tomar un poquito de agua, cerveza o lo que guste el consumidor, al que le sigue otro breve pedacito de la historia del grupo y el tema “Cubos”, canción que adoro personalmente y que fue mi primera vez con estos chicos de Sôber. Asombrosa la potencia del sonido en directo de esta canción. Pasamos a “¿Qué hice mal?”, y la exhibición de voz de Carlos Escobedo es sorprendente como siempre. Primeros acordes de guitarra de Toni Bernardini y Jorge Escobedo y rápido llega a mi cabeza la canción “Condenado”, mejor en directo que en el disco bajo mi humilde opinión.
 
Rápidamente el sonido y la luz de la sala se hacen más tenues para recibir el tema que viene ahora, “La duda”, con su sonido lúgubre y oscuro. Continuamos con más canciones fieles el orden del disco con “Sí”, un tema nuevamente vitoreada por la gente, totalmente entregada como si entre el grupo y todos nosotros hubiese hilos y nos manejasen a su antojo como marionetas. Hasta el propio grupo se aprovechó de ello y nos “engañó” al decirnos que la canción que iba ahora en el disco era “Predicador” cuando en realidad debían haber tocado “Caída Libre”. Una pequeña broma ya que lo único que hicieron fue cambiar el orden de estas dos canciones. 
 
Finalmente nos aguardaba la última canción de “Morfología”, “Lluvia de dolor”, genial, dejándonos la sensación de que faltaba algo más… Y efectivamente, llegó el momento de las presentaciones de la banda al ritmo de “Thunderstruck” de AC/DC cosa que cada día sorprende menos, casi todas las bandas la usan en sus conciertos y hay muchísimas alternativas pese a que es una canción increíble para eventos como este. Este es el fin, o eso creíamos.
 
Tras los típicos pitos y llamadas al grupo para que se estiraran tocando un par de canciones más, aparece en el escenario un tipo alto, desgarbado, con barba y un cuadro en las manos. La gente se miraba desconcertada. Esas pintas solo podían pertenecer a uno de la Muchachada (Nuiii). Ni más ni menos que Raúl Cimas haciendo entrega del disco de Oro a “Dover” según sus palabras, “unos chavales muy majos que no conozco de nada”.
 
A esto le siguió un monólogo de diez o quince minutos con el que nos echamos unas risas y tras el que la la banda comenzó a tocar de nuevo, paseándose por toda la historia discográfica de la banda con “Diez Años”, “El hombre de hielo”, y la más aclamada de toda la noche, “Arrepentido”.
 
Un gran concierto, eligiendo para cerrar la gran noche, “La Araña” y “Sombras”, dejando el listón muy alto al igual que sus intenciones de seguir dando caña por mucho más tiempo.
 

  • Apuntes de Prensa Rosa: Apareció por ahí una tal Pilar Rubio que supongo que iría acompañada de su novio Molly (vocalista de Hamlet). La presentadora dio su mejor cara haciéndose fotos con todo aquel que se lo pedía. 

 

  • Nota curiosa: El batería del grupo es Manu Reyes, hijo del también batería Manuel Reyes del grupo Medina Azahara. Talento en la sangre.

 

  • Resumen de la noche: Grandes conciertos (no olvidemos a “Darknoise”) gran ambiente, algunas caras famosas y reencuentros inesperados con la propia historia de un grupo que cambió muchas cosas en el panorama rockero español. También hubo tiempo de echar de menos a Alberto Madrid, batería del grupo fallecido ya hace seis años. De este concierto se va a sacar un DVD conmemorativo por el disco de oro que han sacado en la segunda edición de “Morfología”. Por poner algún pero, quizá faltó alguna canción como “Cientos de Preguntas” o “La Nube” pero no voy a ser desagradecido ni crítico, en la salida de la sala todo eran sonrisas, entiendo que el sentimiento de todos los presentes fue el siguiente: “Gracias Sôber por volver a recordarnos tiempos pasados y más dulces”

 

- Thor -