Concierto de Las Madres (28/12/11)

Las Madres de los amantes del rock adoptan nuevos hijos

 
Madrid.-A las 22:00 de la noche las verjas de la Sala Sol se levantaban alumbrando a los que en aquellos momentos se encontraban en la calle esperando a comprar una entrada, esperando a entrar o simplemente esperando a ese colega que siempre llega tarde.
 
Tras ponernos en marcha, bajamos por la escalera de caracol que da acceso a la sala. En el escenario observamos ya motada toda la instrumentación del grupo que inundará esa noche en pleno centro de Madrid, toda una sala del sonido más rockero el día de los Santos Inocentes. Ninguno de los allí presentes, tras escucharles más tarde y dar por finalizado el concierto, dirían fueran son santos e inocentes.
 
Con cierto retraso y en lo que llegaba más gente salían al escenario los teloneros. El grupo no era ni más ni menos que Retales, una banda de rock formada por cinco componentes muy jóvenes en cuyas caras se reflejaba la satisfacción de poder compartir su música con el público congregado. No obstante, destacó la pasión con que Israel (vocalista) defendió algunos de los temas, lo que conllevó el uso constante de una botella de agua, que acabó convirtiéndose en su inseparable compañera. Lo cierto es que las ganas que parecían derrochar sorprendieron a más de uno, dándolo todo en unas canciones que hicieron más liviana la espera del grupo principal.
 
La cita era para presentar de su primer disco, “Vergüenza me da…” ¡y cualquiera lo diría! Tras una hora aproximadamente de concierto, salimos de él sin conseguir saber qué es lo que le da vergüenza a este grupo. Las Madres, se subían al escenario haciendo gala de compañerismo con el grupo anterior, ayudándoles a desmontar algunas de sus cosas, junto con cierta humildad puesto que al mismo tiempo, algunos de sus miembros no dudaba en echar una mano cooperando para montar algunas de las suyas ellos mismos.

 
Una vez estuvo todo listo y entre penumbras, con una suave blanca luz sobre su vocalista, comenzaba a sonar el primer tema del disco y del concierto, “Esconder el corazón”, de la voz de AmonRa, que además de tener el incondicional apoyo de guitarras y batería, también tuvo la suerte de contar con la presencia de violines en el escenario. Tras esa primera entrada, el rock bajaba de la buhardilla para hacer su entrada triunfal con “Rock and roll”. Dos primeros temas que no sólo sirvieron de antesala para el resto del concierto sino que también servirían para cerrar el espectáculo. Pero lo más importante es que ya con ellos Las Madres dejaban claro lo que escucharíamos esa misma noche, al igual que en el disco. Algo distinto a lo que hoy en día suena en el panorama nacional, recuperando sonidos rockeros muy puros y limpios.

 

Con la invitación a desnudarnos y con la frase “todos somos animales”, AmonRa daba paso a la tercera canción de la noche, “Sádico”. Tras él, y con los mosquetones bien asegurados, nos tiramos al vacío “Sin cuerdas”, canción introducida por una historia sobre la seguridad de las cuerdas durante el puenting que resultó ser mentira, pero que sirvió para presentar dicho tema. De repente el fuego se apoderó de la sala, el fuego hacía subir la temperatura y solo Las Madres sabían el motivo, “Anda suelto satanás” un tema de Luis Eduardo Aute retumbaba en la sala, que como no podía ser de otra forma, los rockeros del escenario le dedicaron.
 
Caldeado el ambiente por Satanás, el grupo invitaba al escenario a José de Delincuencia Sonora, dedicando el tema “Volver a ser” a todas las tías guerreras. Una vez finalizado pidieron un aplauso para todas las madres y abandonaron el escenario dejando solos ante el peligro a Luky (bajista) y al batería que supieron desenvolverse con gran soltura hasta el regreso del resto de la banda para tocar “12 de mayo”.
 
Tras la tempestad y fuerza de esa canción, llegaba la calma y clase de “Pájaros muertos” que al igual que en algún tema anterior, también contaba con la presencia de una corista. Esta canción fue dedicada por AmonRa a un colega que estaba sin fumar, ya que también él estaba sufriendo esa momentánea abstinencia. Los violines volvían a entrar en escena con “Evidente”, dedicado al amor.
 
“Estados mentales”, “Ayer tuve un sueño” o “Te jodes” también tuvieron su propio hueco en esta especial presentación del disco. Ésta última dedicada a un amigo “al que tenían que dedicarle una” y con muy mala uva la escogida fue esa de tal titulo. Entre risas y bromas tampoco se olvidaron de hacer referencia a los políticos como aquellos que “nos joden la vida”, tildando al tema de punk. Seguidamente y al grito de “como no me gusta al alcaldesa, yo bebo en vaso” AmonRa bebió un sorbo de su whisky y se volvió a meter en faena para cantar “Mar de madres”, en el que la complicidad entre él y Manu (guitarra) se dejó ver totalmente ante la negativa y risas del guitarrista de heavy metal a comenzar el tema como si se tratara de una canción de Hombres G.
 
Con ese buen rollo se iba terminando el concierto, no sin antes recordar los dos primeros temas, que como dijimos al principio serían también los elegidos para cerrarlo. Volvían a sonar “Rock and roll”, dejando de esa forma claro cual es su bandera y filosofía de vida, así como “Esconder el corazón”. Nada mejor que terminar como se empezó, apostando así, de alguna manera, por la continuidad de ese mismo concierto de manera cíclica. Dejando en las manos del público su fin definitivo o su prolongación, pudiendo ser tal al adquirir el disco y escucharlo tranquilamente en casa al calor de un whisky .
 
En definitiva, una fría noche que empezó a calentarse con un grupo joven que sorprendió y que terminó con otro grupo de veteranos cuyo sonido invitaba a acompañarlos, disfrutando tranquilamente de un buen rock que nos llegaba con una máxima cercanía.
 

- Kortxeas -

 
Fotografías realizadas por Enharmonía