Concierto de M-Clan (28/12/11)

Un buen final "Para no ver el final"

 
Madrid.- El día de los Santos Inocentes de este año recién enterrado, fue un buen día para tomarse “en serio” la música, y disfrutar un buen concierto en directo. Estamos en zona “Zero” Sala “La Riviera”, día “D” 28 de diciembre.
 
A las 20:30h. la gente espera su turno para entrar con largas colas que auguran un “full” de entradas. Mientras, el frío se instala en nuestros huesos, aunque nada puede con nuestras ansias de música. Una vez que hemos sido contagiados de la fascinación por los directos no existe nada que consiga evitar que nuestro cuerpo entre en acción cuando suena rock and roll. En esta ocasión el contagio llega de la mano de M-Clan.
 
Sobre las 21:00h. escuchamos como el llanto desconsolado de un saxo que escupe gemidos por su “pabellón” mientras sus lagrimas escurren por el “cuerpo” y la “culata”, haciendo un reguero que para directamente en el Manzanares. Así daba comienzo el concierto, e imaginé que esas tristes notas estaban dedicadas al grandísimo Clarence Clemons, pero por si no fuera así, desde aquí mi guiño para “Big Man”.

 
La gira de su disco “Para no ver el final” se encuentra en la recta final, y asistimos al penúltimo concierto a falta del cierre de la misma, dos días más tarde, en Murcia. Siempre se nota un ambiente especial, una tranquilidad relajada en la pose y actitud de una banda cuando la gira ha llegado a su fin, y es que la experiencia es un grado, incluso para esta gran banda con tantos kilómetros de carretera recorridos.
 
Es muy habitual empezar con una canción a lo largo de todos los conciertos de una gira, en este caso la afortunada es “Una calle sin luz”. Tras ella, llega un primer saludo y un sencillo “Buenas noches Madrid” para seguir tocando las canciones de su último trabajo, con más de un año ya. Suena “Para no ver el final”, la rola del disco al que da título, siguiendo con “Basta de blues”. Después y de forma lógica, hacen un guiño al pasado y se ponen con “Roto por dentro” de “Memorias de un espantapájaros” y “Perdido en la ciudad”.
 
Carlos Tarque nos confesó que sabía que acudiríamos todos a la cita, lo que no sabía ni él ni su banda es que todos estos incondicionales llegados a la “Riviera” cantaban absolutamente todas las canciones con él, demostrando que venían con la lección bien aprendida, aunque se trate de las canciones del último disco, tal y como quedó demostrado en “Me voy a dejar llevar”. “Todo ha cambiado y yo no me encuentro” es una estrofa que podría explicar tantas cosas en este mundo, “Inmigrantes” es la jaula de esas palabras y en esa canción ahora llora una guitarra, habiéndole pasado el testigo de la tristeza a aquel saxofón que nos hizo bajar el tono de voz en los prolegómenos del evento.
 
Se apagan las luces, el escenario y su cielo se tiñe de color púrpura, comienzan los tambores de guerra para atacar con “Las calles están ardiendo” y como dice el refrán, tras la tempestad viene la calma, y la calma suena triste y tristes suenan los blues y es exactamente lo que nos inyectaron, un blues llamado “Se hizo de noche cuando te conocí “y nos rendimos, y como decía ese blues se hizo de noche “Ahora” para seguir con un arpegio de tres acordes con el que la gente se deshace y desgarra su voz a gritos, porque todos saben perfectamente que tenemos que despertar a “Maggie, despierta”. Por cierto, creo que es de una de las grandes versiones en español que se han hecho sobre canciones originales en inglés.
 
Después volverían nuevamente al último disco con “Carrusel” donde nos dijeron “volverás a sentir un millón de luces sobre ti” pero eso sería al salir de la Riviera. Aun quedaba mucho concierto, de hecho, justo después solo veríamos la luz de Venus cuando se apagó, deleitándonos con un clásico incluido en todas las listas habidas y por haber de las mejores canciones de la historia, original de Steve Miller Band, su maravillosa obra de arte llamada “Serenade”. Se trataba de una obra maestra increíblemente versionada por M-Clan de manera perfecta, lo que les supuso un importante reconocimiento en su momento y que perdura año tras año, consiguiendo nuevamente una versión temazo de un temazo donde hemos de quitarnos el sombrero.
 
Comienzan las notas de un teclado, y escuchamos “Hasta la vista rock and roll” canción que suena a despedida aunque solo hicieron un pequeño descanso, lo que nos dio la posibilidad de relajarnos y reconocer las caras famosas de nuestro alrededor, por ejemplo Rubén el ex de Pereza, quien además de disfrutar del evento tuvo momentos entre canción y canción para contarnos que se encuentra encerrado en un estudio para su nuevo trabajo que verá la luz en el mes de febrero o marzo. Mucha suerte, nos veremos a diferente nivel, pero en la misma sala, para disfrutar escuchando tu trabajo.
 
“Para empezar, diré que es el final, no es un final feliz, tan sólo es un final, pero parece ser que ya no hay vuelta atrás” es la cercana despedida, a través de “Miedo” y tras esta canción dieron “paso” a “Pasos de equilibrista” confraternizando con un “Madrid, We love you baby”. Tras los silbidos y la petición obligada de los bises, se despidieron con “Quédate a dormir” donde se hicieron las presentaciones correspondientes, incluida la sección de vientos con ese trombón de varas, esa trompeta, y cómo no, ese saxo que llora melodías tristes y roqueras. Una despedida de un buen concierto de casi dos horas, con un lleno hasta la bandera, donde pudimos escuchar el último trabajo de M-Clan antes de que vuelvan a meterse en un estudio. Los guiños al disco “Memorias de un espantapájaros” fueron abundantes en este concierto tocando bastantes canciones.
 
Y como dicen ellos mismos, “hasta la vista rock and and roll”.
 
 

- Acorde Desafinado -

 

 

Fotografias realizadas por Gloria Morato