Concierto de Marea (30/12/11)

Marea llena el Palacio y despide el año bautizando a su nuevo pequeño 

 
Madrid.- Son las 22:00 horas en la capital y el Palacio de los Deportes se encuentra con un lleno absoluto como si de un grupo venido de U.S.A. se tratara y, durante más de dos horas, como los grandes.
 
Me gusta el reconocimiento a los productos de la tierra, tienen calidad y tal vez sólo les falta el marketing que otros tienen. Quizá de lo único de lo que pecamos es de no saber vendernos, aunque como diría nuestro maestro Rosendo en Leño “Que no se vende el rock and roll” y Marea no se vende.
 
Tras largas colas, aunque fluyendo rápida y ordenadamente, conseguimos entrar y nos encontramos de lleno con un grupo madrileño llamado Luter una formación de tres miembros, con dos discos a sus espaldas, y teloneros en esta noche, en la que estuvieron una hora más o menos tocando rock. Es necesario destacar el buen feeling con Marea tal y como quedó demostrado a lo largo del concierto, de hecho Kutxi salió a cantar dos canciones con Luter, un detalle que se les escapa a muchos de los que están arriba y que Marea, con una sencillez increíble y de agradecer, hace de buena gana. Luter lo hace muy bien y prueba de ello es el importante grupo de adeptos apostados en pista rendidos a sus canciones.
 
Las constantes vitales se estabilizan una vez que consigues entrar en el concierto, levantas la vista y te quedas embelesado de dos monitores, donde observas que tu corazón late y sigues vivo, aunque con ansiedad para que el golpeo grave y contundente del doble pedal de bombo dirija tu ritmo cardiaco y el constante flujo ventricular.

 
Diez de la noche y aparecen en escena Los Marea, directos y sin preámbulos, al grano con “Bienvenido al secadero”. Si hay un reproche en los conciertos es que obviamos las letras a cambio de intensidad y nos perdemos los detalles de una lírica tan buena como “La majada”. Después nos llevamos un buen “Revolcón” cuando nos tocaron “Duerme conmigo” por cierto, cuantas veces nos gusta escuchar ese título.
 
El escenario se queda a oscuras, los técnicos de luz lo disparan a bocajarro y queda agujereado por abajo y por arriba, y los haces de luz destellan a través de sus agujeros y deslumbran los techos del Palacio para que suene “En tu agujero” donde se puede apreciar en la letra que “unas sabanas chorreando le da por pintar” y a la vez un invitado de la banda, Mikel el artífice del emblema de la banda, pinta dos cuadros, mediante el arte del graffiti, tallando a golpe de spray dos calaveras para navegar a marea. A su vez, “Piñas” recorre poseído el escenario de banda a banda girando sobre sí mismo y el resto de la banda suena perfecta, y la perfección del “Maestro Kolibrí” ¡Qué envidia! ¡Cómo toca!
 
Kutxi, un tipo sencillo y cercano donde los haya, además de detallista tras esa imagen, adula al personal con frases como “Buenas noches Madrid, estáis más guapos que nunca” y se solidariza con los allí presentes fumando un cigarrillo electrónico, calificado por él mismo como “Una puta mierda, además de caro”. Prueba de sus buenas maneras es que le tiran ropa interior las féminas como a los niños guapos y bien vestidos.
Alternaron “canciones del siglo pasado y de este” presentaron su nuevo trabajo haciendo guiños al pasado y ahora tocaba “Canaleros” después, tras una dedicatoria “A June, donde quiera que esté” nos pusieron “En carne viva” para recibir 28.000 puñaladas con “Que se joda el viento” y “Manuela canta saetas” de “besos de perro” por cierto, los mejores besos que puedas recibir, ¡qué los sepas!
 
“Lorca escribía libros” y el reconocimiento a través de “Las últimas habitaciones” para quedarnos “Quietos y paraos” con “Corazón de Mimbre” en la que la gente se crece y “Kolibrí” también, con un compadreo con “Piñas” de esos que te hacen sonreír.
 
Vuelve a tener el detalle Kutxi de sacar al escenario “al compadre Luter” y se tocan juntos “Mierda y cuchara” de nuevo un bonito detalle por Los Marea. Ahora toca volver al último disco “Ojalá me quieras libre” y “El día que lluevan pianos”. Kutxi le dedica un aplauso al público y se esconde para que salga de entre los matojos de la banda “El Piñas”, presentado como el más guapo aunque creo que destaca mucho más con el bajo, pero para gustos los colores. Será él quien nos cante “Con la camisa rota” aun sin llevar camisa “Alfileres” y “Trasegando”, otro de los himnos de Marea.
 
Me gustan los detalles entre las personas y el Kutxi cuando sale a escena los tiene. No le importa pedir un nuevo aplauso para “Piñas” eso es lo que hace que las bandas duren y suenen compactas, otro aplauso para el “Maestro Kolibrí” un maestro que acaricia las cuerdas. Todos nos deleitan con un rock and roll “Ángeles del suelo” y de nuevo un guiño para “Lorca” presentando a Poncho K, cuando llevábamos hora y media de concierto, para cantar a dúo “Ciudad de los gitanos” provocando el encendido de mecheros.
 
“Kolibrí” se marca el riff que da paso a “Barniz” y de nuevo al presente con “Sobran bueyes” y Kutxi pregunta si andamos cansados, ¡habrase visto! Suenan acordes melódicos y nos echan “Plomo en los bolsillos” para que no nos movamos del sitio.
 
De nuevo un guiño a los teloneros y Luter canta con Los Marea “La rueca” otro clásico para terminar de rodillas y abrazados. Pasan ya las doce de la noche y estamos metidos en el último día del año para tocar la última canción de “En mi hambre mando yo” titulada “Pedimento” lo que completa el repaso integro al disco de esta gira. Otro pasito atrás “Como los Trileros”.
 
Llegan las gracias, las presentaciones de Alén, César, Eduardo (Piñas), y David (Kolibrí), incluyendo el “zorionak” para felicitar a un par de miembros del equipo. Llegan las despedidas pero antes nos tocan “Romance de José Etxailarena” y “El perro verde” con coros de público incluidos, hay que afinar más y “Como el viento de poniente”, para irnos con la melodía de “Marea” y sus temazos.
 
Si tuviste la posibilidad de no perderte el concierto, notarías que era rock en estado puro, si por el contrario no pudisteis asistir sólo espero haberos contagiado de las sensaciones de un buen directo para que no os perdáis el siguiente.

 

- Acorde Desafinado -