Concierto de Carlos Chaouen (13/11/08)

A tres días del lanzamiento de su nuevo disco, Carlos Chaouen se despoja en Galileo Galilei

 
Madrid.- Mientras Galileo va llenándose, Chaouen ensaya con David de la Plaza en un estrecho pasillo por el que se acceden a los camerinos, haciendo retoques de última hora, sin prisa pero sin pausa, porque a las 21.30 estaba previsto que empezara el concierto y hace ya diez minutos que las agujas pasaron de la vertical... Cuando, a las diez pasadas, Chaouen atraviesa el escenario, la sala parece otra: está a reventar. Llenas todas y cada una de las mesas en las que había un tímido cartel de "Reservado", llenos los pasillos, el piso de arriba, los recovecos, los laterales, las diagonales. Parece una metáfora de la música de Chaouen: libre, invasiva, como los pensamientos en la mente, como sus canciones, que intentan llenar todo hueco sin dar tregua. Así, empieza con una de las canciones de su nuevo disco y sigue con "La vida tiene estas cosas". Solo en el escenario, comenta con su característico acento, y con mucha humildad: "Bueno, parece que va a salir nuevo disco definitivamente". Aplausos.
 
Carlos ChaouenA continuación, más aplausos con los primeros acordes de "Faro del paraíso". El público se anima con frases como "Quiero tener tus labios más abierto/ Quiero licuarte y tener caramelo", y comienza cantar y dar palmas, aunque no destaca precisamente su sentido del ritmo...
 
La cosa sigue adelante, y Chaouen da un repaso a algunos de sus temas más conocidos: "Vente" y "Pintando en el cielo". Entonces, comenta alzando su copa: "Un brindis por ustedes"; se oyen vítores y varios "¡¡¡Guapooo!!!" al viento y, por fin, David de la Plaza es llamado a salir al escenario, como guitarrista y haciendo los coros. Con él vienen "Tu ombligo", "Flor de Bulevar" y, para el deleite de todos, "Agua y horizonte", en la que Chaouen se atrevió a bromear respecto a la falta de ritmo del público: "Pero... ¿las palmas son pa´ aquí?" Con los versos "Puedo hacerte una casita en mis costillas/ Por si acaso cae la lluvia a nuestro paso/ Que ya tiene el corazón bastantes charcos/ Por salvarte haré atentados suicidas" se amplifican ciertos efectos en el sector femenino, al que al final se gana diciendo con ironía y media sonrisa en la boca: "Y ahora una canción que habla del amor... como muchas otras... y del alcohol como tantas otras".
 
Carlos ChaouenMientras entona su "En Cádiz por Carnavales...", se oyen cosas más explícitas esta vez: "¡Desnúdate!" y otras fórmulas apasionadas. Así, llega a "Buenos Aires", una de las canciones más coreadas de la noche, a la que siguen una ovación y sus exitosas "Carita de Pena" y "Buscando yerba". De nuevo, la humildad de Chaouen se hace patente: "La verdad es que no me esperaba que viniera tanta gente".
 
Pero así fue, Galileo hasta los topes mientras Chaouen encandilaba un poco más con su "No sé si es verdad que tus mañanas sean las únicas que sé/ Mi rotación no es de nadie". Ya sin David de la Plaza en la platea, toca una de las nuevas canciones (en su misma línea poética: "Olas de plata, sirenas que empujen este barco") y acaba -a petición del público- con "A medio pulmón" y "Semilla en la tierra". Y es que, efectivamente, parece que su rotación no es de nadie. Chaouen es único en su especie. Pero no lo que se llama "rara avis" por convención, sino con gravedad y traslación únicas.
 

- Chica Niporesas -



Fotografías realizadas por Chica Niporesas